Published On: octubre 1, 20261578 words7,9 min read

Solemos vivir con prisas y no siempre tenemos tiempo para cuidarnos como nos merecemos. Y muchas veces tampoco podemos cambiar ese ritmo.

Por eso Relaxsan no nace para decirte cómo deberías vivir. Ni para hacerte sentir culpable si hoy tampoco has encontrado ese momento. Más bien quiere quitarte esa presión y recordarte algo mucho más sencillo y real:

«Cuando ese momento aparezca, aquí estoy.»

«No hace falta que sea cada día. Sé que no siempre tienes tiempo. Pero quizá hoy puedas regalarte tres minutos más al salir de la ducha. O un pequeño masaje antes de dormir. Algún día es suficiente. Es mejor que nada. Y cuando ese momento llegue, yo estaré ahí, a tu disposición, para acompañarlo y elevar ese pequeño gesto de cuidado.»

Esa es la idea que dio origen a Relaxsan.

Es un homenaje a la sencillez. A esos pequeños gestos de cuidado que, por ser sencillos, muchas veces olvidamos y que, sin embargo, pueden transformar profundamente nuestro bienestar. Porque, muchas veces, son precisamente esos pequeños gestos cotidianos los que más profundamente nos cuidan.

Porque creo que la sencillez no consiste en hacer menos. Consiste en elegir mejor. Y, cuando eso ocurre, la sencillez también puede conducir a la excelencia.

Cuando el cuidado empieza por el contacto

Hoy solemos asociar el masaje al dolor. Nos masajeamos cuando aparece una contractura, cuando nos duelen las piernas o cuando necesitamos recuperar un músculo después de un esfuerzo.

Pero un masaje no siempre tiene que darse cuando algo duele.

A veces nos damos un masaje simplemente porque queremos cuidarnos. Porque necesitamos relajarnos. Porque queremos compartir un momento con nuestra pareja, con un hijo o con alguien a quien queremos.

Relaxsan nace para reivindicar también esa forma de entender el masaje: como un gesto cotidiano de contacto, presencia y relación.

Porque tocar también es una forma de cuidar.

Y la piel, además de ser el órgano que protegemos y nutrimos cada día, es también el lugar donde nos relacionamos con el mundo. Es la frontera entre nosotros y todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Por eso, cuidar la piel también puede ser la puerta de entrada a un cuidado mucho más amplio.

Esa es la razón por la que Relaxsan no se limita a nutrir profundamente la piel. También quiere acompañar esos pequeños momentos en los que el contacto, la calma y la presencia vuelven a formar parte del cuidado.

Lo mejor concentrado en un bote

Cuando formulé Relaxsan no buscaba crear un aceite lleno de ingredientes. Si era un homenaje a la sencillez de esos pequeños gestos que realmente nos cuidan, la fórmula también debía estar a la altura de esa filosofía.

Por eso es una de las fórmulas más sencillas de Mandràgora. No porque le falte nada. Sino porque cada ingrediente ha sido elegido con una intención muy concreta y todos trabajan en equilibrio para responder a un mismo objetivo.

La base de la fórmula está formada por aceites vegetales vírgenes de una calidad extraordinaria, naturalmente ricos en ácidos grasos, antioxidantes y vitaminas. Una combinación que nutre profundamente la piel, ayuda a reforzar su función barrera y contribuye a mantenerla suave, flexible y confortable. Es un cuidado excelente para quienes disfrutan dedicando unos minutos a cuidar su piel con una fórmula de gran calidad, pero también para aquellas zonas que, por su exposición o por sus características, agradecen un aporte extra de nutrición, elasticidad y protección frente al estrés oxidativo.

El aceite de sésamo constituye el corazón de esa base por su extraordinaria riqueza cosmética y su tacto ligero, mientras que el aceite de almendras aporta una textura sedosa, una excelente afinidad con la piel y una profunda conexión con nuestro territorio. La lavanda aparece en forma de macerado y de aceite esencial porque cada una aporta propiedades diferentes para la piel y, juntas, construyen la identidad de Relaxsan. El extracto de romero, elaborado por nosotras mismas, completa la fórmula favoreciendo la circulación cutánea, aportando antioxidantes y transformando la experiencia de aplicación con un tacto sorprendentemente ligero para tratarse de un aceite.

No existe un ingrediente protagonista.

Existe una sinergia.

Porque, cuando cada ingrediente tiene una razón de ser, muchas veces no hace falta añadir nada más.

Una decisión que obliga a agitar el frasco

Si alguna vez utilizas Relaxsan, verás que es un producto con dos fases diferenciadas. Basta con agitar el frasco enérgicamente durante unos segundos para que se unan.

Podría haber evitado que eso ocurriera.

Podría haber formulado un aceite completamente uniforme o incorporar un emulsionante para mantener ambas fases unidas de forma permanente.

Pero eso también habría significado renunciar a una parte muy importante de la fórmula.

Quería incorporar el extracto de romero porque aporta propiedades muy interesantes para el cuidado de la piel, especialmente por su acción antioxidante y por favorecer la circulación cutánea. Además, transforma completamente la experiencia de aplicación: mejora la absorción, aporta una sensación más ligera y deja un tacto final sorprendentemente seco, suave y agradable para tratarse de un aceite.

Al mismo tiempo, no quería añadir un emulsionante únicamente para ocultar esa separación natural entre las dos fases.

Algo que se soluciona con apenas unos segundos de agitación no justifica, para mí, añadir ingredientes que la fórmula realmente no necesita. Preferí mantener intacta su filosofía y pedirte un pequeño gesto antes de cada aplicación.

Porque, al fin y al cabo, todo momento de cuidado empieza con un pequeño instante de preparación. Agitar el frasco apenas lleva unos segundos, pero también es una forma de parar, estar presente y prepararse para cuidar.

Porque, si algo he aprendido formulando, es que muchas veces merece la pena aceptar un pequeño gesto cuando ese gesto permite mantener intacta la esencia de la fórmula.

Cuando el aroma también forma parte del cuidado

Desde el principio tuve claro que el aroma también debía formar parte de la fórmula, porque también es parte del cuidado.

Por eso la lavanda está presente en dos formas diferentes: como macerado de sus flores y como aceite esencial puro. Cada una aporta propiedades distintas para la piel, pero juntas construyen una experiencia sensorial profunda y coherente con la filosofía del producto.

La lavanda es una de las plantas medicinales más conocidas por su capacidad para favorecer la relajación. Su aroma ayuda a disminuir la sensación de tensión, invita a bajar el ritmo y acompaña esos momentos en los que simplemente necesitamos respirar un poco más despacio. Al mismo tiempo, también aporta interesantes propiedades cosméticas: ayuda a calmar la piel, favorece su regeneración y complementa el cuidado que ofrecen los aceites vegetales de la fórmula.

Por eso su presencia en Relaxsan va mucho más allá del perfume. No pretende perfumar la piel ni esconder el olor natural de los aceites. Forma parte de la propia identidad de la fórmula y de la manera en que entiendo el cuidado: un cuidado que empieza en la piel, pero que muchas veces también puede acompañarnos mucho más allá.

Y esa lavanda no llega sola.

Junto al romero, las almendras y el resto de ingredientes, habla del paisaje donde nace Mandràgora. Un paisaje mediterráneo de monte, aromáticas y veranos secos que también forma parte de mi manera de formular.

Porque, igual que creo en las fórmulas sencillas, también creo en los ingredientes que hablan del lugar del que venimos. Un paisaje que invita a bajar el ritmo, respirar, conectar con el momento presente y recordar que, muchas veces, la naturaleza ya nos ofrece todo lo que necesitamos para cuidar de nosotros mismos.

¿QUIERES PROFUNDIZAR?

📚 Evidencia científica

🌿 Lavanda (Lavandula angustifolia)

Lavender and the Nervous System: A Systematic Review and Meta-Analysis of Anxiety Outcomes (2019)

Una de las revisiones sistemáticas más completas sobre los efectos de la lavanda en la ansiedad. Analiza ensayos clínicos realizados con distintas vías de administración (inhalación, masaje y administración oral), concluyendo que la lavanda presenta un perfil de seguridad elevado y resultados prometedores como complemento para favorecer la relajación y disminuir la ansiedad, aunque señala la necesidad de estudios con metodologías más homogéneas.

PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31655395/

DOI: https://doi.org/10.1016/j.phymed.2019.153099

🌸 Lavanda y piel (Lavandula angustifolia)

The Genus Lavandula: Latest Advances in Phytochemistry, Biological Activities and Pharmacological Applications (2025)

Revisión científica muy reciente sobre el género Lavandula que analiza su composición fitoquímica y resume la evidencia disponible sobre sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimicrobianas y regeneradoras. Dedica un apartado específico a sus aplicaciones cosméticas y dermatológicas, revisando el potencial de la lavanda en el cuidado y la reparación de la piel.

PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41014669/

DOI: https://doi.org/10.3390/plants14162569

Lavender (Lavandula angustifolia) Essential Oil and Its Bioactive Compounds in Dermatology: A Review (2023)